"El momento mundial del homeschooling", seis años después.
El día en que la Organización Mundial de la Salud declaró al Covid-19 una pandemia global, escribí en este espacio sobre “el momento mundial del homeschooling”, prediciendo un aumento en la cantidad de familias que elegirían la enseñanza en casa y otras opciones educativas alternativas tras el cierre de las escuelas. Predije que, si bien la mayoría de los niños regresarían a sus aulas convencionales después de la pandemia, algunas familias “podrían empezar a preguntarse si la educación en el hogar u otras alternativas escolares podrían ser una opción a largo plazo”. Seis años después, está claro que muchas familias de hecho sí se hicieron esa pregunta.
Los datos revelan que la cantidad de niños participando en homeschooling se mantiene muy por encima de los niveles previos a la pandemia en muchas partes de EE. UU., y el homeschooling creció a nivel nacional a una tasa promedio del 4,9% durante el año académico 2024/2025. “Esto es casi tres veces la tasa de crecimiento del homeschooling antes de la pandemia, que era alrededor del 2%”, informó la profesora Angela Watson, directora del Laboratorio de Investigación sobre Homeschooling de la Universidad Johns Hopkins, quien analizó los datos. “Cabe recalcar que el 36% de los estados que reportaron sus figuras registraron sus cifras de matrícula en educación en casa más altas de la historia, superando incluso los picos alcanzados durante la pandemia”.
Uno de los estados con un crecimiento particularmente sólido de la educación en el hogar es Dakota del Norte. Según el análisis de Johns Hopkins, se une a solo otros tres estados —Dakota del Sur, Carolina del Sur y Luisiana— en registrar aumentos continuos en las tasas de homeschooling y evitar la caída posterior a 2020 que otros estados experimentaron inmediatamente después de la reapertura de las escuelas.
Ashtyn Kasch es una de las madres haciendo homeschooling por primera vez en Dakota del Norte. Comenzó a educar en casa a su hija Quinn el pasado agosto, después de que Quinn completara el jardín de infantes en una escuela pública local. Aunque Quinn adoraba a su maestra, Kasch sentía que el aula grande y el largo día escolar estaban agotando a su hija. “También sentía que su infancia desvanecía y yo ya nunca la veía. Además, nos encanta viajar y conocer el mundo, y eso simplemente no era compatible con el sistema escolar público y sus estrictas reglas de asistencia”, dijo Kasch.
Al comenzar su camino con educación en el hogar, Kasch se puso en contacto con The Innovation School, una escuela privada de K-8 en Bismarck donde Quinn había asistido a un programa de pre-kínder, para ver si la escuela ofrecía alguna opción híbrida de homeschooling. Kasch adoraba el enfoque de la escuela (arraigado en la filosofía educativa Reggio Emilia) donde centran al niño, y quería ver si Quinn podía asistir a la escuela a tiempo parcial como estudiante de homeschooling. Este arreglo le permitiría a Kasch continuar trabajando como asistente médica y complementaría el currículo básico del programa de educación en casa de Quinn además de otras actividades de sus estudios.
Si bien The Innovation School ocasionalmente ofrecía clases individuales para estudiantes siendo educados en casa, no contaba con una opción establecida de homeschooling híbrido hasta este año académico. Ahora, la escuela planea expandir el programa en el futuro para acomodar al creciente número de familias en el área que practican educación en casa. “El interés en la educación innovadora está creciendo porque las familias están reconociendo que el aprendizaje no es igual para todos”, dijo Kelsy Achtenberg, directora de The Innovation School. Ella nota una demanda creciente entre los padres por diferentes tipos de modelos y métodos educativos. “Buscan entornos donde el aprendizaje no esté estandarizado, donde sus hijos son verdaderamente conocidos, donde se valora la curiosidad y donde el aprendizaje se sienta significativo y conectado con la vida real”, dijo Achtenberg.
La nueva oferta híbrida de la escuela es una forma de satisfacer esta demanda creciente, con una variedad de opciones de matrícula ahora disponibles para los estudiantes de homeschooling. Quinn asiste a The Innovation School dos días a la semana con una matrícula anual de $4,500, es decir, la mitad del costo de la inscripción a tiempo completo. También puede participar en excursiones escolares y actividades de enriquecimiento, como teatro y música. “Me encanta la idea de que pueda participar en educación en el hogar, pero también interactuar con sus compañeros de diferentes edades unas cuantas veces a la semana”, dijo Kasch.
Los programas híbridos de homeschooling, junto con otras opciones escolares creativas, se están expandiendo por todo EE. UU. Estos modelos suelen ofrecer más libertad curricular, flexibilidad de horarios e individualización en comparación con las escuelas tradicionales, tanto públicas como privadas. Son especialmente atractivos para las familias nuevas en el homeschooling y para quienes desean combinar la personalización de un programa de educación en el hogar con la estructura y la comunidad de la escolarización convencional. A nivel nacional, se estima que el 8% de los estudiantes que hacen homeschooling aprenden en un entorno escolar híbrido.
Puede ser que la pandemia haya llevado a muchas familias a plantearse la educación en el hogar, pero su popularidad continua expone el interés sostenido de los padres en alternativas a la escolarización convencional. Las escuelas privadas establecidas que introducen nuevas ofertas híbridas de homeschooling, así como los modelos escolares emergentes que adoptan la flexibilidad del homeschooling, probablemente encontrarán que las familias locales son cada vez más receptivas a formas innovadoras de abordar la enseñanza y el aprendizaje.