Los confinamientos fueron un desastre, pero pudieron haber reavivado el espíritu emprendedor de los estadounidenses

En 2020, Estados Unidos vio cómo los empresarios abrían más del doble de negocios que antes de la pandemia.

La pandemia y la imposición generalizada de cierres que obligaron a miles de negocios a cerrar sus puertas en 2020 tuvieron un grave impacto en las tasas de desempleo en Estados Unidos. Para los que se quedaron sin trabajo, buscar formas alternativas de ganar dinero se convirtió en una prioridad. Mientras que muchos recurrieron a las redes sociales, especialmente a TikTok, para compartir sus talentos con la esperanza de obtener algún respaldo financiero, otros optaron por convertirse en empresarios. Ahora, están cosechando los beneficios.

Pero, ¿qué llevó a tantos estadounidenses a emprender en tiempos difíciles? ¿Fue tal vez el estímulo provocado por el aumento de las prestaciones de desempleo, o son los estadounidenses más propensos a abrazar el riesgo de lanzar nuevas empresas en tiempos inciertos?

Una época de oportunidades

Al principio de la pandemia, los estados notaron un aumento de las licencias de negocio, tal y como descubrió un estudio de la Oficina Nacional de Investigación Económica. De hecho, sólo en 2020 se presentaron cerca de 4.3 millones de solicitudes de nuevas empresas, casi un millón más que en 2019.

"La idea de que la pandemia ha reiniciado en cierto modo el motor para la creación de empresas de Estados Unidos es una realidad", dijo el economista del M.I.T., Scott Stern, uno de los autores del documento del NBER. "A veces hay que apagar el carro para volver a encenderlo".

Algunos pueden argumentar que los cheques de estímulo dieron a muchos de los desempleados una sensación de seguridad que les ayudó a sentirse lo suficientemente seguros como para iniciar sus propias empresas. Pero es igual de probable (si no más) que los estadounidenses que se quedaron sin trabajo simplemente no se conformaran con quedarse sentados en casa esperando a que les llegara su cheque por parte del gobierno.

Ese fue el caso de Andre Smith, un joven de 26 años, residente de Long Island quien lanzó  su propia marca de ropa de descanso, Loungefit.

Desde su lanzamiento en agosto de 2020, Smith ha conseguido $35.000 dólares en ventas. Con su presencia en línea creciendo y sus videos de cómo lanzar una marca de ropa haciéndose ampliamente popular, cree que su trabajo apenas comienza.

"Honestamente, ha sido una absoluta montaña rusa", declaró Smith a NBC News. "Pero, no lo cambiaría por nada, sinceramente, porque venir de dónde vengo y construir algo así es un sueño para mucha gente".

Actualmente, hay muchas historias similares que aparecen en las noticias, lo que demuestra que el sueño norteamericano está lejos de estar muerto.

Empresas exitosas, tiempos económicos difíciles

De hecho, el espíritu empresarial en tiempos difíciles no es nada nuevo.

Empresas como CNN, Burger King, General Motors, e incluso grandes empresas de la economía colaborativa como Airbnb, Lyft y Uber, empezaron en tiempos económicos difíciles.

Tras el pánico de 1907, William C. Durant vio la oportunidad de mejorar el mercado del automóvil lanzando General Motors. Como empresa holding, rompió paradigmas al abarcar una serie de líneas de automóviles independientes unidas bajo la misma marca mater.

En 1953, Burger King abrió sus puertas como Insta-Burger King cuando, una vez más, Estados Unidos se encontraba en recesión. Inspirados por los hermanos McDonald, Keith J. Cramer y el tío de su mujer, Matthew Burns, compraron los derechos de dos equipos llamados máquinas "Insta", y lanzaron su nueva empresa comercializándola como una forma completamente nueva de cocinar hamburguesas. No hace falta decir que funcionó.

Avanzamos hasta 1980, cuando la inflación de los precios en Estados Unidos estaba por las nubes. Ted Turner y otros 300 empleados originales invirtieron millones en la Red de Noticias por Cable (CNN), creando el primer canal que ofrecía cobertura informativa en televisión las 24 horas del día.

Y, por último, durante la crisis financiera de 2007-2009, Uber, Airbnb y Lyft empezaron a ofrecer a millones de personas sub-empleadas y desempleadas la oportunidad de utilizar sus propios bienes para obtener ingresos y llegar a fin de mes. El modelo de negocio se convirtió en una tendencia y, muy pronto, cientos de empresas similares empezaron a proporcionarles a millones de trabajadores informales plataformas en una variedad de nichos, desde la entrega de comida hasta la educación.

En 2020, Estados Unidos vio cómo los empresarios abrían negocios más del doble de lo que lo hacían antes de la pandemia. Si bien es cierto que los programas de apoyo del gobierno pueden haber proporcionado a algunos estabilidad financiera mientras planeaban sus próximos pasos, la tecnología a distancia disponible en 2020 dio al espíritu emprendedor estadounidense las herramientas necesarias para despegar. También dio a las mujeres, y especialmente a las de color, la oportunidad de darle rienda suelta a su creatividad.

Según Luke Pardue, economista del proveedor de nóminas y beneficios Gusto, el 11% de los nuevos propietarios de negocios en 2020 eran negros o afroamericanos. En la época anterior a la pandemia, el mismo grupo demográfico representaba sólo el 3% de toda la creación de nuevas empresas. Además, el 49%, es decir, casi la mitad, eran mujeres, lo que supone un aumento del 22% respecto a los años anteriores.

Para Pardue, la investigación demuestra que muchos empresarios inician su propio negocio por necesidad económica, lo que podría explicar el cambio demográfico entre los empresarios en la época de COVID.

"Las mujeres y las personas de color fueron las que más sufrieron la recesión el año pasado", explicó. "Fueron resistentes y convirtieron los obstáculos en oportunidades".

Puede que las fallas de los gobiernos en cuanto a sus enfoques en cómo contener al  COVID hayan causado un gran sufrimiento, pero no acabaron con el espíritu de innovación que sigue haciendo que Estados Unidos sea tan especial.

Gracias a esta pasión empresarial, seguiremos viendo cómo surgen nuevas y grandes empresas en los Estados Unidos, así llueve, truene o relampaguee.