Cómo ser productivo cuando no te sientes motivado (o estas simplemente agotado)

¿Estás agotado? ¿Hambriento? ¿Frustrado? Antes de sumergirte en la su carga de trabajo, escucha tu cuerpo y tus emociones, y discierne lo que te impide alcanzar tus objetivos.

Puede ser un reto abrocharse el cinturón y lograr todo lo que está en nuestras listas de "cosas por hacer", especialmente cuando no estamos motivados. A veces es más fácil darse un atracón viendo Netflix que seguir trabajando después de un día ya agotador de 8 horas.

La mayoría de las veces, los plazos son inminentes y debemos aprender a aguantar. Para empezar, implementen algunas de estas estrategias para mantenerse productivos a pesar de sentirse agotados.

1. Revísate a tí mismo

¿Estás agotado? ¿Hambriento? ¿Frustrado?

Antes de sumergirse en tu carga de trabajo, escucha tu cuerpo y tus emociones, y discierne lo que te impide alcanzar tus objetivos.

Si es una solución rápida como comer un bocadillo o procesar algo que ocurrió durante el día, resuelve el problema antes de empezar a trabajar. De lo contrario, programa un momento más tarde en el día o la semana para explorar más a fondo el asunto. A menudo, resolver un problema que has estado evitando puede proporcionarte el combustible adecuado para regresar al buen camino.

2. Empieza con una tarea pequeña y factible

Generalmente, empezar a trabajar es a menudo la parte más difícil. En lugar de abrumarte con la lista de tareas, comience con una tarea pequeña y factible que puedas completar en poco tiempo.

La primera ley del movimiento de Newton afirma que un cuerpo en movimiento se mantendrá en movimiento. En este escenario, comprometerse incluso en una escala menor te permitirá entrar en movimiento realizando una acción más pequeña, impulsándote así a continuar.

3. Cambia tu escenario

Estar en el mismo lugar durante la mayor parte de tu trabajo puede disminuir la productividad. En lugar de limitarse a la misma área, opte por trabajar en una nueva esquina de la oficina, en una mesa de trabajo diferente, o trabajar a distancia, si es posible. Prueba en  diferentes cafeterías, librerías o patios al aire libre. Si estás atrapado en un cubículo o en un escritorio, asegúrate de establecer alarmas para tomar descansos periódicos durante la jornada laboral con la finalidad de refrescar tu perspectiva.

4. Identifica  lo que te molesta

¿Qué te está llevando a la improductividad? ¿Tu trabajo es aburrido, frustrante o carece estructura?

Conoce los desencadenantes y/o los momentos del día que te llevan a perder la concentración.

Anota tus "horas de máxima productividad" y cumple con tus principales  prioridades en ese marco. En las oficinas tradicionales, he notado que la mayoría de la gente es productiva antes del almuerzo y no tanto después.

5. Clasifica tu horario 

El apartar el tiempo es un método en el que cada componente de tu día laboral está programado en tu agenda. También es una herramienta útil para organizar tu tiempo personal. Para aliviar el estrés de no tener suficiente tiempo, considere planificar tu día en torno a sus tres prioridades principales.

6. Utiliza una herramienta para la gestión de proyectos

Para mantenerse enfocados en las tareas, asegúrate de que está utilizando una herramienta de gestión de proyectos como Wrike, Trello o Asana para ayudarte a seguir sus prioridades. Incluso cuando no tengas la capacidad de continuar con un proyecto, utiliza una herramienta para anotar tus ideas y ordenar mejor tu lista. En lugar de sentirte abrumado por todo lo que tienes que hacer, reparte las tareas y dale prioridad a  los pasos que se pueden desglosar en tareas más pequeñas, y las que pueden esperar hasta más tarde.

7. Establece límites con plazos de tiempo 

En lugar de forzarte cuando no estás motivado para comenzar una tarea que temes, usa espacios de tiempo  para desglosar el proyecto. Por ejemplo, cuando escribas una propuesta o un informe largo, establece un plazo de 15 minutos para trabajar en un esquema. Luego establece otros 15 minutos para trabajar en la introducción y la conclusión. Luego otros 20 para desarrollar el cuerpo del informe, y así sucesivamente.

8. Reduce las distracciones

Eliminar las distracciones es una necesidad. Apagar las notificaciones de los teléfonos móviles, las notificaciones por correo electrónico o bloquear sitios de las redes sociales. Sal de tu casa u oficina y trabaja en un espacio tranquilo, como una biblioteca, así tendrás silencio y no habrá interrupciones.

9. Delega 

Cuando todo lo demás falla, delega. Pídele a un miembro del equipo que te ayude a repasar los proyectos con una visión fresca. Contrata a un chico(a) del vecindario para que te ayude con las tareas del jardín o de la casa, si te sientes agotado en tu trabajo y en tu vida personal.

Si tienes los recursos, contrata a un trabajador freelance para que te ayude a terminar los proyectos grandes y así poder obtener lo que realmente necesitas: una siesta y un poco de tranquilidad.