¡Ups!: Estudio revela que el "plan de empleo" de Biden, de más de $2 billones de dólares, en realidad reduciría el empleo en general

Recuerde que el plan de gastos también incluye billones en aumentos de impuestos a las empresas.

El presidente Biden ha promocionado su propuesta de gasto de más de $2 billones de dólares en "infraestructuras", que también incluye todo tipo de despilfarro partidista no relacionado, como si fuera, ante todo, un proyecto de ley de creación de empleo. Está justo en el nombre: el "Plan de Empleos Norteamericano". El propio Biden lo llama "una inversión única para los propios Estados Unidos", y afirmó que "crearía hasta 16 millones de empleos bien remunerados". 

Pero un nuevo estudio revela que el plan de gasto multimillonario del presidente en realidad reduciría el empleo global.

Recordemos que el plan de gasto también incluye trillones de subidas del impuesto a las corporaciones para ser pagado parcialmente. Los aumentos del impuesto a las corporaciones son ampliamente conocidos por su efecto en la destrucción de empleos, ya que las empresas tienen menos dinero disponible para invertir y ampliar sus empresas. 

Por ello, la Fundación Tributaria, de tendencia derechista, sopesó los beneficios de la propuesta de Biden frente a las consecuencias económicas que tendrían las subidas del impuesto a las corporaciones. Como resultado, los expertos concluyen que, en términos netos, la "inversión" multimillonaria del presidente conduciría en última instancia a un menor crecimiento económico, salarios más bajos y 101.000 puestos de trabajo menos en Estados Unidos a largo plazo.

Es alucinante pensar que la Casa Blanca está pidiendo a los contribuyentes que desembolsen billones en un gran plan de "inversión" que nos dejará con menos puestos de trabajo y salarios más bajos que los que teníamos al principio. Pero la conclusión de esta historia es algo más que el hecho de que una propuesta política no merece la pena por su costo. Se trata de otro recordatorio de la falacia que subyace a tantos planes gubernamentales de "crear empleo": concentrarse en los beneficios visibles mientras se ignoran los costos menos visibles (pero no menos reales).

Henry Hazlitt explicó esta falacia en La Economía en una Lección utilizando el ejemplo de un puente. Dejando a un lado los méritos de si necesitamos este puente en particular en un lugar determinado, ¿la construcción de uno "crea puestos de trabajo"?

"El argumento es que proporcionará empleo", escribe Hazlitt. "Proporcionará, digamos, 500 puestos de trabajo durante un año. La implicación es que se trata de puestos de trabajo que de otro modo no habrían existido". 

"Esto es lo que se ve inmediatamente", continúa. "Pero si nos entrenamos para mirar más allá de las consecuencias inmediatas, a las secundarias, y más allá de los que se benefician directamente de un proyecto gubernamental a otros que se ven afectados indirectamente, se presenta un panorama diferente. El puente tiene que pagarse con los impuestos. Por cada dólar que se gaste en el puente, se le quitará un dólar a los contribuyentes".

"Por lo tanto, por cada empleo público creado por el proyecto del puente se destruye un empleo privado en otro lugar", concluye Hazlitt. "Todo lo ocurrido, en el mejor de los casos, es que se produjo una desviación de puestos de trabajo a causa del proyecto. Más constructores de puentes; menos trabajadores del automóvil, técnicos de radio, trabajadores de la confección, agricultores".

De hecho, por lo general, el desvío de recursos a través del gasto público es peor que un simple traslado neutral de puestos de trabajo de un lugar a otro. Suele dar lugar a que los recursos se retiren de los mercados con ganancias y demanda, en los que la sociedad necesita claramente inversiones, y en su lugar se asignan en función de la política, los grupos de presión y los caprichos de los políticos. No es precisamente sorprendente que esto tienda a tener un resultado menos eficiente. 

En cuanto al "Plan de Empleo Norteamericano" de Biden, es fácil ver que los puestos de trabajo que "crearía" al poner a la gente a trabajar en proyectos de infraestructura. Pero nos engañamos si detenemos nuestro análisis ahí. Si tenemos en cuenta todos los puestos de trabajo del sector privado que nunca llegarán a crearse, debido al aumento de los impuestos a las empresas, no hay razón para creer que la "inversión histórica" del presidente vaya a tener algún rendimiento positivo.