Por qué el populismo de Bernie Sanders es una amenaza para la libertad económica

Con dos elecciones primarias estatales a nuestras espaldas, el senador Bernie Sanders se ha convertido en el primer candidato a la candidatura presidencial demócrata, según los sondeos. Mientras Sanders retrata su visión de acercar la economía estadounidense al socialismo escandinavo, que en realidad se caracteriza mejor por un capitalismo de libre mercado con un gran sector de transferencias, hay razones para creer que su elección movería al país hacia el populismo latino de izquierda.

¿Qué es el populismo?

Según Kirk Hawkins, director del grupo de investigación Team Populism, el populismo se define como un conjunto de ideas articuladas en un discurso maniqueo que hace una distinción moral entre las cosas que son buenas, manifestadas por la voluntad del pueblo y representadas por el líder populista, y las que son malas, o las que subvierten la voluntad del pueblo como resultado de un enemigo común de las elites conspiradoras.

El populismo en este sentido se apoya en dos importantes corolarios: 1) Es necesaria alguna forma de revolución o liberación para subvertir el orden existente que suprime la verdadera voluntad del pueblo; y 2) Los derechos y libertades asociados al capitalismo democrático, en particular los de un grupo enemigo minoritario, se consideran prescindibles para realizar la voluntad del pueblo.

La elección de Sanders, un populista de izquierda, puede reducir significativamente el espíritu empresarial en los EE.UU., además de obstaculizar significativamente la libertad económica.

El discurso populista está concentrado en  el descubrimiento e identificación del enemigo. Las líneas enemigas pueden ser dibujadas en base a la etnia, al origen o el estatus social. El adversario puede incluir grupos tan diversos como los extranjeros, las minorías, la prensa o la clase empresarial y/o política.

La reciente ola de populismo de derecha en las naciones occidentales se ha caracterizado por una tendencia a presentar a los extranjeros e inmigrantes como los adversarios, lo que ha llevado a llamados a apoyar políticas anti-inmigrantes y proteccionistas. ¿Suena como la agenda política del presidente Trump?

Mientras tanto, el populismo de izquierda, que ha sido común en América Latina en las últimas décadas, tiende a presentar a la élite empresarial y financiera como los villanos, lo que conduce a llamados en favor de cambios con un fuerte enfoque redistributivo.

¿Es Bernie un populista?

Echemos un vistazo a algunos de los comentarios del senador Sanders sobre los medios sociales tras su reciente victoria en las primarias de New Hampshire.

En un post de Facebook, declaró:

“Ahora es el momento de tener las agallas para enfrentar a la élite corporativa y financiera de este país que controla tanto de nuestra economía y nuestro gobierno”.

Esta corta declaración articula la opinión de Sanders de que los líderes empresariales y los individuos ricos están conspirando con los líderes políticos para su propio beneficio mutuo en detrimento del ciudadano cualquiera.

En otra expresión, Sanders declaró:

“Lo que hemos hecho esta noche en New Hampshire es nada menos que el comienzo de una revolución política. Ganemos estas primarias. Derrotemos a Donald Trump. Y luego comencemos el trabajo de transformar este país cuando estemos en la Casa Blanca”.

Este mensaje transmite claramente que Sanders cree que una revolución es necesaria para subvertir el orden existente controlado por la élite empresarial y financiera.

El uso repetido de la palabra "nosotros" por parte de Sanders transmite que él representa al pueblo. Su denuncia de los líderes empresariales y los ricos indica que son el enemigo del pueblo. Su llamamiento a una revolución política sugiere que este grupo de personas ya no merece los derechos que le otorga un sistema roto que necesita ser transformado.

Un análisis del discurso de Sanders sugiere que está siguiendo con el juego del populismo…

¿Y qué pasa si se elige a otro populista?

Un estudio realizado en 2015 por los economistas Martin Rode y Julio Revuelta descubrió que los gobiernos populistas, independientemente de sus inclinaciones ideológicas, reducen la libertad económica al erosionar las instituciones legales que protegen la propiedad privada y hacen cumplir los contratos, reduciendo la libertad comercial y aumentando la regulación económica. Si es elegido, Sanders intentaría restringir significativamente la libertad económica. Quiere nacionalizar el mercado de seguros médicos, regular los proveedores de electricidad  tradicionales y desaparecer a las escuelas “charter” o subvencionadas, imponer regulaciones al mercado laboral, que aumentarían significativamente los costos de las empresas para emplear a los trabajadores, y quiere imponer un impuesto sobre la riqueza.

En un estudio realizado en 2012, el economista Manoel Bittencourt descubrió que los populistas de izquierda en América Latina aplicaban políticas fiscales y monetarias demasiado expansivas para satisfacer las promesas de campaña de una redistribución significativa, que alimentaba la hiperinflación y la estabilidad macroeconómica. Sanders podría llevar a los EE.UU. por un camino similar, ya que está pidiendo una vasta expansión de los programas sociales (por ejemplo, universidades/Medicare for All) que requerirían un aumento significativo de los ingresos fiscales del gobierno para financiar. Esto implicaría un fuerte aumento de los impuestos para la mayoría de los trabajadores estadounidenses (no sólo los ultra-ricos), ya sea a través de aumentos en las tasas impositivas o, si la espiral de la deuda nacional resulta ser inservible, un impuesto a la inflación creado por el señoreaje del gobierno.

Junto con mis colegas Boris Nikoleav y Christopher Boudreaux, actualmente estoy examinando el efecto del populismo en el espíritu empresarial. Teorizamos que el discurso populista crea incertidumbre en el régimen al servir como una amenaza creíble a la estabilidad del sistema de libre empresa que es crucial para permitir la acción empresarial. La perspectiva de que Sanders se convierta en el próximo POTUS me hace sentir el “Bern”... (la quemada) ¡de la prosperidad futura de la economía estadounidense!

Esto aumenta los costos de la perspectiva empresarial en relación con los riesgos y recompensas relativas del espíritu empresarial, disuadiendo a muchos individuos de buscar oportunidades empresariales.

Combinando los datos de la Base de Datos del Populismo Global y del Global Entrepreneurship Monitor (así como varios otros conjuntos de datos), estamos analizando empíricamente cómo el discurso populista afecta la probabilidad de que los individuos actúen en una oportunidad empresarial al iniciar un negocio. Nuestro análisis preliminar, basado en casi medio millón de individuos en más de 30 países, sugiere que el populismo está fuertemente asociado con una disminución de la probabilidad de que los individuos se conviertan en empresarios. También encontramos que los efectos negativos son mucho más fuertes para los populistas de izquierda, como ilustra la figura 1.

La perspectiva de que Sanders se convierta en el próximo POTUS me hace sentir el “Bern”:... ¡de la prosperidad futura de la economía estadounidense!

Además de obstaculizar significativamente la libertad económica y crear potencialmente una estabilidad macroeconómica, la elección de Sanders, un populista de izquierda, puede reducir significativamente el espíritu empresarial en los Estados Unidos.

En combinación con la reducción de las libertades comerciales creadas por la actual administración de Trump, la perspectiva de que Sanders se convierta en el próximo POTUS me hace sentir el “Bern”:... ¡de la prosperidad futura de la economía estadounidense!

Figura 1: El eje Y indica la probabilidad de que un individuo se convierta en un empresario motivado por las oportunidades. El eje x denota la intensidad del discurso populista del jefe político. Las líneas rojas y azules proporcionan resultados para los partidos de izquierda y de derecha, respectivamente.