Los 7 elementos más importantes para hacerse rico

Algunas personas piensan que enriquecerse es simplemente una cuestión de suerte. No lo crean.

Algunas personas creen que hacerse rico es cuestión de suerte. Yo no estoy de acuerdo. Si el azar te presenta una buena oportunidad o no, no es la pregunta clave. Más bien:

  • ¿Reconoces realmente la oportunidad que tienes delante? ¿O no la aprecias por lo que es? Como dijo una vez el autor suizo Max Frisch: "El azar me muestra lo que tengo a la vista".
  • Y si reconoces tu golpe de suerte, ¿lo aprovechas? ¿Actúas? O eres alguien que dice: "Tal vez ahora no sea el momento adecuado. Tal vez sea algo en lo que pensar algún día..."

La probabilidad de que alguien sólo experimente buena o mala suerte durante su vida es muy baja. Durante muchos años y décadas, en la mayoría de los casos, la buena y la mala suerte se equilibrarían mutuamente.

1. Establecer grandes metas

Jack Ma falló el examen para entrar a la universidad, no era muy bueno en matemáticas y no sabía mucho sobre tecnología. Pero desde el principio, pensó en grande y se fijó metas muy ambiciosas. Poco después de fundar Alibaba, le dijo a un periodista: "No queremos ser el número uno en China. Queremos ser el número uno del mundo". Estaba tan seguro de su futuro éxito que, en febrero de 1999, incluso filmó una de las primeras reuniones de Alibaba, para asegurarse de que este momento clave se documentara como el comienzo de su éxito.

2. La habilidad para vender

Dos tercios de los entrevistados en mi libro The Wealth Elite (La Élite de la Riqueza) declararon que deben gran parte de su éxito a su capacidad para vender. Para ellos, vender no se trata sólo de comercializar productos o servicios. Ellos definen las ventas de manera mucho más amplia. Para ellos, vender se trata de ser capaz de convencer a otras personas, ya sea obteniendo la aprobación de un funcionario del gobierno, persuadiendo al candidato perfecto para que acepte un trabajo, ganándose a los empleados, o convenciendo a un banquero para que se comprometan financieramente. "Todo es venta", explicó uno de mis entrevistados Super ricos.

3. La inconformidad: El deleite de nadar contra la corriente

Rompieron las reglas de la banca de inversión, comprando acciones, materias primas, divisas y bonos de todo el mundo.

El inversionista  Jim Rogers estudió historia y filosofía en Yale y Oxford antes de aceptar un trabajo en Wall Street en 1968. Durante los tiempos difíciles para el mercado de valores de EE.UU., logró sentar las bases de su riqueza y éxito.

Rogers conoció a George Soros en un importante banco de inversión. Juntos, fundaron el Fondo Cuántico. Rompieron el libro de reglas de la banca de inversión, comprando acciones, materias primas, divisas y bonos del mundo entero. También fueron de los primeros en utilizar estrategias innovadoras como “short selling”.

A diferencia de la mayoría de los demás inversionistas, Rogers compró acciones de compañías que estaban en problemas. A mediados de la década de 1970, por ejemplo, invirtió fuertemente en la compañía de aviones Lockheed. Rogers contó una vez la historia de una elegante cena con banqueros e inversores. Uno de los otros invitados había oído que Rogers había estado comprando acciones de Lockheed. En ese momento, Lockheed se vio afectada por varios escándalos y recibió mala prensa casi todos los días. El precio de las acciones de la empresa se había derrumbado.

"¿Quién invertiría en una compañía como esa?" se preguntó uno de los invitados, lo suficientemente alto como para que todos en la cena pudieran escucharlo. Los otros invitados se unieron a la risa. Rogers se sintió humillado, después de todo, él era el blanco de sus bromas.

Pero Rogers había hecho su tarea y tenía razón en su análisis positivo de la compañía. El precio de las acciones se dispararon, y su fondo obtuvo un gran ganancia. Al mismo tiempo, el índice S&P 500 subió sólo un 47%, y el Fondo Cuántico administrado por Rogers y Soros ganó un increíble 4.200%.

4. Ser capaz de manejar los reveses

Los millonarios  toman responsabilidad  de sus errores.

La mayoría de los millonarios se han enfrentado a graves reveses y crisis. Lo que llama la atención es la actitud que generalmente adoptan cuando las cosas van mal. No culpan a fuerzas externas o a otras personas, sino que buscan la culpa en ellos mismos.

No se quejan de ser víctimas de las circunstancias o de las malas acciones de sus oponentes, sino que se responsabilizan personalmente de sus errores. Tampoco inventan excusas para el  desarrollo negativo del mercado. Si el mercado se derrumba, se culpan a sí mismos por haber mal juzgado el mercado. Muchas veces esto es lo que distingue a las personas exitosas de las que no lo son. 

5. Enfoque, enfoque, enfoque

A principios de julio de 1991, Bill Gates Sr. invitó a algunos invitados a cenar, incluyendo a su hijo Bill Gates, Jr.- el fundador de Microsoft- y al inversor Warren Buffett. Estos eran dos de los hombres más exitosos del mundo que, durante muchos años, habían estado en la cima de la lista de multimillonarios  del mundo de Forbes. El anfitrión preguntó a sus invitados a la cena: "¿Qué factor crees que ha sido el más importante para llegar a donde has llegado en la vida?"

Buffett respondió inmediatamente: "Enfoque". Bill Gates, Jr. estuvo de acuerdo.

Warren Buffett también se había centrado en un solo objetivo durante décadas. Según su biógrafa, Alice Schroeder, incluso de niño, su sueño era hacerse rico. Uno de sus libros favoritos era One Thousand Ways to Make $1,000 (Mil maneras de ganar 1.000 dólares). Cuando tenía 11 años, Buffett anunció que sería millonario a los 35 años. A los 16 años, ya había ahorrado 5.000 dólares. Hoy en día, eso valdría unos 60.000 dólares, lo cual no está mal para un joven de 16 años. Su predicción sólo había sido mal calculada por cinco años. Hizo su primer millón a los 30 años.

6. La habilidad para  ganarse la confianza de otros

John D. Rockefeller, uno de los hombres más ricos de la historia, es una prueba de lo importante que es la confianza en los negocios. Para el joven Rockefeller, una clave para su futuro éxito fue darse cuenta de que "los viejos confiaban en mí inmediatamente". A lo largo de su increíble carrera, dijo, su mayor problema fue siempre "obtener el capital suficiente para hacer todo el negocio que quería y podía hacer, dada la cantidad de dinero necesaria".

¿Cuál es la mejor manera de hacer que los demás confíen en tí? Actuando y, lo que es más importante, pensando de manera que inspires confianza.

Su capacidad para ganarse la confianza de los bancos e inversionistas era uno de sus activos más valiosos, como bien sabía Rockefeller: "Es principalmente mi confianza en los hombres y mi capacidad para inspirar confianza a lo que debo mi éxito en la vida." Entonces, ¿cuál es la mejor manera de hacer que otras personas confíen en tí? Actuando y, lo que es más importante, pensando de una manera que inspires confianza. Warren Buffett aplica la siguiente prueba a cada decisión y acción: ¿es algo de lo que te alegrarías si tu esposa, familia, amigos y vecinos leyeran al día siguiente en su periódico local?

7. Persistencia y voluntad de experimentar

Muchos libros hacen hincapié en la importancia que tiene la persistencia, y eso es cierto. Pero la persistencia por sí sola no es garantía de éxito. Es necesario combinarlo con otra característica muy importante: la voluntad de experimentar. La experimentación es más importante que un plan de negocios preciso.

Michael Bloomberg, No. 9 en la lista de Forbes de las personas más ricas del mundo con activos de 55 mil millones de dólares, detalla los primeros días de su compañía. Una de sus ideas claves es que una planificación rígida puede hacer más daño que bien:

“Inevitablemente te enfrentarás a problemas diferentes a los que anticipaste. A veces tendrás que hacer "zig" cuando el plano dice  hacer "zag". No quieres tener un plan detallado e inflexible que se interponga en el camino cuando tengas que responder instantáneamente”.

Si quieres entender el éxito de muchas compañías nuevas en Silicon Valley, necesitas entender la idea de "pivoting" o dar giros. Esto implica que tienes que estar preparado para cambiar radicalmente tu modelo de negocio en un momento dado. El objetivo no es apegarse a un concepto original y demostrar lo bueno que es. El objetivo es establecer una posición fuerte en el mercado. Si eso significa abandonar el plan y dar a la empresa una dirección completamente nueva y diferente, entonces es el momento de dar un giro.

El Dr. Rainer Zitelmann es un historiador y sociólogo. Él es también un reconocido autor a nivel mundial, un empresario exitoso y un inversionista en bienes y raíces. Su más reciente libro “Dare to be Different and Grow Rich: Secrets of Self-Made People” fue lanzado en el 2019.