Congresista republicana presenta proyecto de ley para acabar con la criminalización federal de la marihuana

Cualquier legislación que nos lleve a dar un paso hacia la libertad es un avance bienvenido.

Docenas de estados han legalizado el uso recreativo o medicinal de la marihuana, mientras que una gran mayoría del público apoya el fin de su prohibición. Sin embargo, el gobierno federal norteamericano no se ha puesto al día y la marihuana sigue siendo técnicamente ilegal bajo la ley federal incluso en los estados que la han legalizado. 

Una congresista republicana de tendencia libertaria está liderando la lucha para corregir esta disfunción legislativa. La congresista de Carolina del Sur, Nancy Mace, presentó recientemente la Ley de Reforma de los Estados, un proyecto de ley que pone fin a la prohibición federal y deja en manos de los estados la decisión de legalizar la marihuana.

"Cada estado es diferente", dijo Mace. "La reforma del cannabis a nivel federal debe tener en cuenta todo esto. Y ya es hora de que la ley federal codifique esta realidad. Por eso estoy presentando la Ley de Reforma de los Estados, un proyecto de ley que busca eliminar el cannabis de la Lista I de una manera coherente con los derechos de los estados para determinar el nivel de reforma del cannabis que cada estado ya tiene, o no".

La legislación está co-patrocinada por otros cinco congresistas republicanos: Peter Meijer, Tom McClintock, Don Young, Kenneth Buck y Brian Mast.

"Aunque hemos designado acertadamente a los estados la autoridad para regular la marihuana, nuestras políticas federales siguen siendo contrarias a sus esfuerzos", declaró Meijer a la Fundación para la Educación Económica (FEE). "Los estados que han avanzado con políticas de despenalización y legalización de la marihuana necesitan claridad para continuar con sus esfuerzos y nuestro proyecto de ley proporciona esta certeza. Me complace unirme a este esfuerzo para despenalizar la marihuana a nivel federal y darle a los estados un control claro sobre las leyes y regulaciones del cannabis".

El proyecto de ley pondría fin a la prohibición federal de la marihuana, exigiría la eliminación automática de los antecedentes penales federales de los condenados por delitos no violentos relacionados con la marihuana y establecería un impuesto especial del 3% sobre la marihuana.

Este impuesto es mucho más bajo que el del 10% al 25% por ciento que imponen las leyes demócratas. Y el proyecto de ley de Mace congela el impuesto al consumo en un 3% durante 10 años, para evitar que el mercado negro persista, como ha sucedido en estados como California, donde la marihuana está legalizada pero fuertemente regulada y gravada.

"La belleza de la Ley de Reforma de los Estados es que es a la vez simple y razonablemente completa", dijo el director de política de drogas de la Fundación Reason, Geoffrey Lawrence, quien ayudó a elaborar la legislación. "Promulgar un cambio social importante requiere un acuerdo amplio y bipartidista y la Ley de Reforma de los Estados cumple ese requisito".

Dado que la Ley de Reforma de los Estados introduce reformas progresivas y prácticas, podría obtener apoyo bipartidista y ser aprobada por un Congreso polarizado. Si lo logra, facilitará mucho la vida de los negocios y consumidores de cannabis legal, quienes enfrentan  muchos dolores de cabeza financieros y legales porque su actividad sigue siendo técnicamente ilegal según la ley federal.  

En última instancia, deberíamos vivir en unos Estados Unidos en los que ninguna actividad individual pacífica, como el consumo de marihuana por parte de los adultos, esté penalizada o prohibida. Pero el progreso lleva su tiempo, y, para mi, cualquier legislación que nos lleve un paso hacia la libertad es un avance al que le damos la bienvenida. 

Este artículo ha sido actualizado para incluir el comentario del diputado Peter Meijer.