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domingo, junio 30, 2024

Cómo el salario mínimo fomenta la discriminación por edad

Cómo la legislación danesa sobre salario mínimo alimenta la discriminación laboral


Además del estudio de Seattle, esta semana me he topado con otro artículo sobre el salario mínimo que adopta un enfoque muy diferente al de la mayoría de la bibliografía. En Dinamarca, el salario mínimo aumenta un 40% cuando un trabajador cumple 18 años. Los autores, Kreiner, Reck y Skov, se preguntan qué ocurre con el empleo de los jóvenes cuando cumplen 18 años. Respuesta: el empleo disminuye drásticamente, en un tercio.

Una imagen lo explica todo. A la izquierda se muestran los salarios medidos por edad; el aumento debido a la ley del salario mínimo es evidente a los 18 años. A la derecha se muestra la tasa de empleo: el salto a la baja a los 18 años también es evidente, al igual que un poco de pérdida previa a medida que los trabajadores se acercan a su 18 cumpleaños.

Los autores disponen de datos administrativos sobre salarios, empleo y horas trabajadas de toda la población activa de Dinamarca, por lo que sus estimaciones son precisas.

Dinamarca tiene leyes que ilegalizan la discriminación por edad, pero éstas no se aplican cuando un joven cumple 18 años y las empresas pueden buscar legalmente trabajadores menores o mayores de 18 años.

Una serie de restricciones hacen que los trabajadores menores de 18 años puedan hacer menos que los adultos (por ejemplo, no pueden levantar legalmente más de 25 kilos o tener carné de conducir). Así, la productividad aumenta a los 18 años, lo que hace que la pérdida de empleo a esta edad sea aún más dramática.

Los autores no pueden saber con certeza si los trabajadores renuncian o son despedidos, pero hay algunas otras discontinuidades obvias en torno exactamente a los 18 años. Los estudiantes tienen derecho a ciertas prestaciones a los 18 años, pero los autores pueden analizar submuestras en las que no se aplica esta objeción y los resultados son sólidos.

En una sección del artículo que aporta nuevos datos importantes al debate, los autores analizan las consecuencias de perder el empleo a los 18 años. Un año después de la separación, sólo el 40% de los trabajadores separados tienen empleo, pero el 75% de los trabajadores no separados sí lo tienen. Esto puede interpretarse de distintas maneras. Los trabajadores separados tenderán a ser de menor calidad que los no separados y quizá esto esté correlacionado con un menor deseo de tener un empleo. No obstante, sin descartar por completo esta hipótesis, la explicación directa me parece la más probable. A saber, el salario mínimo expulsa a los trabajadores poco cualificados de la escala laboral y es difícil que vuelvan a subir hasta que sus cualificaciones mejoren.

Reimpreso de: Marginal Revolution[Artículo publicado originalmente el 17 de julio de 2017].


  • Alex Tabarrok is a professor of economics at George Mason University. He blogs at Marginal Revolution with Tyler Cowen.