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sábado, julio 6, 2024

5 razones para celebrar el dinamismo estadounidense

Los dinamistas son el motor de la destrucción creativa de la que hablaba el economista austriaco Joseph Schumpeter.


Un año electoral es un momento en el que los retos y las carencias de Estados Unidos suelen ocupar el centro del discurso público. Sin embargo, en medio de los debates políticos y el escrutinio, deberíamos tomarnos un momento para reflexionar sobre la maravilla que es el dinamismo estadounidense. Este espíritu perdurable de innovación, asunción de riesgos y adaptabilidad ha sido una característica definitoria de Estados Unidos desde su creación, impulsando a la nación hacia logros notables y el liderazgo mundial.

Celebrar a Estados Unidos es celebrar el dinamismo. En su libro El futuro y sus enemigos, Virginia Postrel identifica a los “dinamistas” como individuos que abrazan el cambio, la experimentación y el progreso. Los dinamistas se caracterizan por su voluntad de desafiar el statu quo, asumir riesgos calculados y poner a prueba sus ideas en el mercado libre. Ven el cambio como una oportunidad y no como una amenaza, y valoran el proceso continuo de descubrimiento y mejora.

Los dinamistas son el motor de la destrucción creativa de la que hablaba el economista austriaco Joseph Schumpeter. En el polo opuesto encontramos a los “estasistas”, que en su deseo de estabilidad (es decir, inmovilismo) temen el cambio y favorecen las políticas de control gubernamental. Son los luditas modernos, que combaten el comercio y el desarrollo tecnológico, ya no con mazos, sino con reglamentos, impuestos y controles de precios.

Los dinamistas son el homo creativus del que habla el historiador económico Joel Mokyr en The Level of Riches:

Tanto los economistas como los historiadores son conscientes de que existe una profunda diferencia entre el homo economicus y el homo creativus. Uno aprovecha al máximo lo que la naturaleza le permite tener. El otro se rebela contra los dictados de la naturaleza. La creatividad tecnológica, como toda creatividad, es un acto de rebelión. Sin ella, todos seguiríamos viviendo vidas desagradables y cortas, monotonía e incomodidad.

Los pioneros y emprendedores estadounidenses fueron algunos de los mayores dinamistas de la historia. Cuando celebramos el Día de la Independencia en Estados Unidos, merece la pena celebrar a los rebeldes, aquellos innovadores y emprendedores que ayudaron a convertir el país en un oasis de libertad hace 248 años y que nos alejaron de “vidas desagradables, monotonía e incomodidad”.

He aquí 5 razones para celebrar el dinamismo estadounidense.

1. Liderazgo empresarial

Los emprendedores impulsan una economía de mercado. Son aquellos que se especializan en estar atentos a las necesidades de los consumidores y en encontrar oportunidades para un intercambio mutuamente beneficioso. Estados Unidos, cuna de inventores como Thomas Edison o emprendedores como Henry Ford o Steve Jobs, mantiene una notable cultura emprendedora. Según el Global Entrepreneurship Monitor 2020/2021, el 15,4% de la población adulta participaba en actividades empresariales en fase inicial, casi el doble que en el Reino Unido (7,8%). Ese mismo año, a pesar del declive causado por la pandemia, los estadounidenses presentaron documentos para crear 4,3 millones de empresas, un 24% más que el año anterior. El resultado de ese espíritu empresarial es la creación de riqueza. Unos simples 100 dólares invertidos en el S&P 500 -índice de las mayores empresas estadounidenses- en 1990 se habrían convertido en unos asombrosos 2.300 dólares en 2023. Este notable crecimiento supera con creces al de otros mercados desarrollados, donde la misma inversión, excluyendo la renta variable estadounidense, sólo habría reportado 510 dólares. Además, entre 1990 y 2022, la productividad laboral estadounidense aumentó un 67%, superando significativamente a Europa (55%) y Japón (51%).

2. Desarrollo tecnológico sin precedentes

Podemos producir más bienes y servicios aplicando un mayor esfuerzo laboral o invirtiendo en tecnologías que ahorren trabajo. Las economías de mercado proporcionan los incentivos para elegir el segundo camino. A medida que la Inteligencia Artificial se come el mundo, Estados Unidos se erige como líder indiscutible en la atracción de talentos de IA de primer nivel, albergando el 60% de las principales instituciones de IA del mundo. Estados Unidos sigue siendo un ejemplo destacado de inversión en el desarrollo de nuevas tecnologías, financiando más startups de IA que cualquier otro país con diferencia. Entre 2013 y 2023, Estados Unidos financió 5.509 nuevas startups de IA, casi cuatro veces más que China, su competidor más cercano con 1.446.

3. Extraordinaria resistencia económica

Las economías libres son más resistentes a los periodos de recesión. Una recesión genera un shock en la actividad económica y la necesidad de reasignar recursos a tareas más urgentes. Estados Unidos mantiene una de las clasificaciones más altas en los índices de libertad económica. Por ejemplo, ocupa el quinto lugar de 165 países en el Informe sobre la Libertad Económica en el Mundo 2023 del Instituto Fraser. Gracias a su nivel de libertad económica, Estados Unidos es capaz de capear las crisis económicas mejor que los países menos libres, que a menudo deben tolerar periodos prolongados de estancamiento.

4. Innovación educativa permanente

Gracias a los dinamistas de la educación, los estadounidenses están experimentando una revolución en la escolarización. El movimiento de elección de escuela ha cobrado un impulso significativo en los últimos años, con once estados que han aprobado iniciativas de elección de educación universales o casi universales desde 2021. Kerry McDonald, Senior Education Fellow en la Fundación para la Educación Económica, ha trabajado para promover la creciente diversidad de opciones educativas disponibles para las familias, incluida la educación en el hogar, las microescuelas y los pods de aprendizaje.

Uno de los primeros defensores de la elección educativa fue Milton Friedman, cuya propuesta de vales escolares ha tenido éxito fuera de Estados Unidos. (En Chile, por ejemplo, hay pruebas de que la implantación del programa de vales educativos mejoró el rendimiento académico de los estudiantes).

El movimiento de innovación educativa también ha adoptado la tecnología, con empresas de ed-tech como Khan Academy y Coursera que siguen revolucionando el aprendizaje en línea. Estas plataformas ofrecen recursos educativos accesibles y de alta calidad a estudiantes de todo el país, complementando la escolarización tradicional y apoyando modelos educativos alternativos.

5. Apertura comercial y laboral

El proteccionismo es popular, pero si hay algo que ha caracterizado a Estados Unidos desde sus inicios ha sido la adopción del libre comercio. El comercio, que funciona como una tecnología que transforma las exportaciones en importaciones, ha sido una piedra angular de la prosperidad estadounidense. La relación comercio-PIB de Estados Unidos aumentó entre los años 1990 y 2000. Esta aceptación de la globalización proporcionó un telón de fondo crucial para el prolongado periodo de sólido crecimiento de Estados Unidos en las décadas de 1990 y 2000.

La competencia extranjera impulsó a las empresas estadounidenses a mejorar su eficiencia operativa, mientras que los mercados internacionales ofrecían mayores oportunidades de crecimiento. Estados Unidos también ha demostrado una notable apertura a la mano de obra extranjera, y la proporción de trabajadores nacidos en el extranjero en la población activa estadounidense alcanzó un máximo histórico en 2022. Ese año, el número de trabajadores nacidos en el extranjero ascendió a 29,8 millones, un aumento del 6% respecto al año anterior, frente a un crecimiento de solo el 1% de los trabajadores nacidos en el país.

Aunque persisten los sentimientos proteccionistas, Estados Unidos ha defendido históricamente el libre comercio y la apertura a la mano de obra extranjera. Esta apertura ha sido decisiva para fomentar una profunda especialización, mejorar la productividad y ampliar las oportunidades de consumo para todos los habitantes, contribuyendo así al perdurable dinamismo económico de Estados Unidos.

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Al reconocer y celebrar estos aspectos del dinamismo estadounidense, adquirimos una apreciación más profunda de las fortalezas y el potencial únicos del país. Esta reflexión sirve no sólo como fuente de orgullo nacional para los estadounidenses, sino también como recordatorio de la importancia de alimentar y proteger las condiciones que permiten que dicho dinamismo florezca. Mientras navegamos por las complejidades de un año electoral, no perdamos de vista el notable espíritu que ha impulsado constantemente a Estados Unidos hacia adelante, inspirando el progreso y la innovación a escala mundial. Este Día de la Independencia, honremos a los rebeldes y emprendedores que han impulsado a la nación hacia adelante, transformándola en un faro de libertad y oportunidades.


  • Sergio Adrián Martínez García es un economista mexicano de la Universidad Autónoma de Nuevo León con experiencia en el sector público como director de área en la Unidad de Coordinación con Entidades Federativas de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.