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martes, mayo 14, 2019

Los aranceles son otra forma de seguridad social

Los trabajos y negocios que existen solamente debido al proteccionismo actúan como parásitos sobre la riqueza producida por aquellos que siguen las reglas competitivas del mercado.


He aquí una carta dirigida al lector del Café Hayek, Roland de Groote:

“Sr. De Groote:

En su primer correo electrónico enviado, usted afirmó que ‘la protección era necesaria para asegurarse que los ingresos de trabajadores inocentes no se reduzcan ante mayores importaciones.’ Yo le respondí ofreciéndole dos razones por las cuales estaba en desacuerdo.

La primera es que todos los días uno es testigo de como los ingresos ganados en algunos trabajos específicos, se ven reducidos por una variedad de fuerzas económicas (reduced by a variety of economic forces), siendo las importaciones sólo una de ellas. No veo causa alguna por la que el gobierno le dé protección especial a trabajadores que pierden sus empleos debido a importaciones y no a trabajadores que pierden sus empleos por cosas como cambios demográficos, cambios en los gustos de los consumidores y la introducción de nueva maquinaria que elimine empleos. (En respuesta, usted podría argüir que el gobierno debería asegurarse de que ningún empleo sea jamás destruído por razón alguna. Yo le respondería que cualquier intento de implementar esas políticas, destruyendo totalmente la economía de mercado, rápidamente nos regresaría a épocas del oscurantismo.

Mi segunda razón es que, si usted insiste en que la sociedad tiene una obligación con los trabajadores cuyos ingresos se reducen debido a importaciones, entonces, una mejor manera de que los aranceles proteccionistas satisfagan ese presunto deber, es que el gobierno les dé dinero en efectivo a esos trabajadores. Al menos, mediante esta forma, el costo de este ‘deber’ sería compartido por todos los contribuyentes, en vez de concentrarse en consumidores que compran los bienes protegidos.

Usted objeta mi punto de que se les dé dinero en efectivo, afirmando que tales dádivas ‘no son dignas… La gente necesita un empleo significativo no dádivas.’

Yo objeto a su objeción. ¿En dónde está la dignidad de mantener artificialmente a trabajadores en empleos? No hay nada que sea en algún grado dignificado cuando se trabaja en empleos que sólo existen porque agentes gubernamentales impiden, coercitivamente, que los consumidores adquieran importaciones que compiten con bienes y servicios producidos por trabajadores protegidos. Los empleos y negocios que existen tan sólo debido al proteccionismo, son parásitos de la riqueza producida por aquellos que siguen las reglas de los mercados competitivos.

Los aranceles proteccionistas protegen, no el trabajo con propósito, sino el trabajo que se derrocha  ̶ el trabajo sin sentido. Los aranceles proteccionistas enriquecen a un puñado de gente con costos mayores a sus conciudadanos. Las tarifas proteccionistas son una forma de beneficencia. Debido a que las transferencias de ingresos forzadas son menos obvias que los pagos de dinero efectivo del gobierno, es una beneficencia que es más insidiosa y peor que los son subvenciones monetarias.

Sinceramente,

Donald J. Boudreaux

Profesor de Economía y Catedrático Martha y Nelson Getchell para el Estudio del Capitalismo de Libre Mercado en el Mercatus Center.

Universidad George Mason

Fairfax, Virginia, USA, 22030”

……

Note que yo no apoyo tal política de pagos de dinero en efectivo. Sólo señalo que tal política sería superior a una política proteccionista.

Este artículo se reimprimió con el permiso de Cafe Hayek


  • Donald J. Boudreaux es investigador principal del Programa F.A. Hayek de Estudios Avanzados en Filosofía, Política y Economía del Mercatus Center de la Universidad George Mason, miembro del Consejo del Mercatus Center y profesor de Economía y ex director del Departamento de Economía de la Universidad George Mason.