La economía autorevela su orden oculto a tu alrededor

La economía está a tu alcance: mucho más de lo que piensas.

¿Alguna vez te has sentido... perdido? Estás entrando a la edad adulta. El "mundo real" te está llamando. Quieres responder a la llamada, pero  la misma realidad es un verdadero desastre.

La universidad es absurdamente cara. Y después de que te gradúes, ¿entonces qué? Te gustaría empezar a "ser adulto". Pero el costo de vida es alto, especialmente con los pagos de los préstamos estudiantiles para mantenerse al día. Necesitas un ingreso bueno y estable, seguridad laboral y atención médica. Pero en esta economía, incluso con un título, parece muy difícil encontrar un trabajo que ofrezca todo eso. ¿Y un trabajo que también implique hacer el trabajo que te gusta? Eso parece casi imposible.

¿Cómo se puede salir de este lío? Te preocupas si fuera posible. Entonces, ¿cómo limpiamos el desastre? Es una tarea enorme: demasiado grande para una sola persona. Esto parece un labor  de la política.

Las buenas intenciones no equivalen a buenos resultados 

Tal vez deberíamos tener una universidad universal gratuita, o al menos el perdón de los préstamos estudiantiles. ¿Y qué hay de la atención médica universal, o incluso un ingreso básico universal? Tal vez con lo básico cubierto, la adultez sería manejable. Piensa en todo el potencial que se abriría. ¿No floreceríamos más como sociedad si tuviéramos un sistema basado en el cuidado y la ayuda mutua entre las personas?

Has escuchado a gente de buen corazón ofrecer soluciones como éstas, y parecen tener esperanza. Pero hay una duda que no deja de molestarles: ¿funcionará? Las políticas bien intencionadas han fracasado antes. ¿Cómo podemos saber si estas políticas realmente tendrán éxito y no empeorarán las cosas?

La economía es una caja de herramientas y una superpotencia

Esta pregunta es difícil, pero no imposible. Para resolver cualquier problema, ayuda tener las herramientas adecuadas. Y durante más de doscientos años, los pensadores profundos han estado desarrollando un conjunto de herramientas mentales para pensar con claridad sobre estos problemas. Esa caja de herramientas mentales se llama economía.

La economía es una superpotencia. Entenderla es como tener una visión mejorada. Cuando miras el mundo que te rodea -lleno de seres humanos que trabajan, estudian, luchan, se enamoran y simplemente viven- la economía te ayuda a ver cosas que son invisibles para la mayoría de la gente.

Y la economía está a su alcance: mucho más de lo que crees. La mejor manera de aprender economía no es memorizando ecuaciones o mirando gráficos, sino considerando historias. A menudo, pensar cuidadosamente en una historia (¡incluso una ficticia!) sobre los seres humanos tomando decisiones es todo lo que se necesita para obtener una visión económica alucinante que aclare radicalmente la forma en que  vemos a la sociedad.

A veces la economía parece caótica y cruel: una selva salvaje de compras y ventas arbitrarias, contrataciones y despidos, fabricación y toma de decisiones.

Y ver las cosas con claridad es el primer paso para lidiar con cualquier desorden: tanto para encontrar un camino a través de él como para limpiarlo. La economía puede ayudarte a navegar por el mundo real, y es absolutamente necesaria para elegir políticas que hagan de él un mundo mejor.

Y, para mí, lo más maravilloso que la economía te ayuda a ver es que algunos "líos" son ilusiones: que bajo el aparente caos se esconde un orden oculto que es hermoso e impresionante de contemplar.

A veces la economía parece caótica y cruel: una selva salvaje de compras y ventas arbitrarias, contrataciones y despidos, producción  y tomas. ¿Quién no querría civilizar tal selva con planes cuidadosos y racionales como todas las políticas "universales" mencionadas anteriormente?

Pero visto a través del  lente de la economía, el mundo del comercio tiene realmente sentido. Más que eso, se revela como asombrosamente coordinado y maravillosamente benevolente.

La danza del mercado global

La economía de mercado global es como una vasta danza improvisada en la que miles de millones de completos desconocidos se ayudan entre sí. Los bailarines cambian constantemente de pareja. Con cada movimiento sutil, con cada intercambio, los socios se comunican entre sí la mejor manera de atender las necesidades del otro. No sólo eso, sino que cada gesto envía una señal a millones de otros bailarines, ofreciéndoles una guía sobre cómo pueden contribuir mejor.

Pero sin la economía, no puedes ver la danza. El mercado puede parecerte una lucha loca, o incluso peor, una guerra de todos contra todos. Por eso las soluciones políticas pueden ser tan atractivas. La situación parece requerir una cierta coreografía. Así que quieres delegar el poder a coreógrafos económicos para que prescriban y corrijan los movimientos de los bailarines.

Una danza de miles de millones es demasiado compleja para coreografiar. Los esfuerzos para hacerlo sólo hacen que los bailarines se tropiecen unos con otros.

Pero una danza de miles de millones es demasiado compleja para ser coreografiada. Los esfuerzos para hacerlo sólo causan que los bailarines tropiecen unos con otros. Distraídos por las órdenes del coreógrafo, pierden el contacto con el delicado toma y daca de la pista de baile.

Entonces las cosas se ponen aún peor. Los coreógrafos responden a cada tropiezo entrometiéndose aún más, causando aún más tropiezos. Finalmente, la danza se convierte en una marcha a paso de tortuga o en una revuelta: exactamente el estado de cosas que se querían evitar.

Lo que es especialmente trágico de esto, es que la danza -el orden invisible de la economía de mercado- es la forma en que la humanidad ha alcanzado sus mayores logros. Y hemos logrado mucho, especialmente recientemente.

Mayor calidad de vida gracias a los mercados

En verdad, ganarse la vida es difícil. Pero no es tan difícil como antes. Durante la mayor parte de la historia, la gran mayoría de la humanidad vivió en una pobreza aplastante. Pero hoy en día, para las personas que viven en economías de mercado, los productos básicos como la comida, la ropa, la vivienda y los artículos para el hogar son mucho más fáciles de conseguir -y de mucha mayor calidad y variedad- que hace doscientos años.

Y lo que es "vivir" se ha mejorado radicalmente en muchos sentidos. Tenemos aparatos y servicios que hace sólo décadas eran de ciencia ficción. En los videojuegos, podemos explorar vastos mundos de fantasía. Llevamos supercomputadoras en nuestros bolsillos que nos conectan a Internet, que es un foro y mercado global de más de 3.000 millones de personas y nos da acceso gratuito e instantáneo a un almacén de conocimientos equivalente a millones de bibliotecas. Al dar unos golpecitos a nuestra supercomputadora personal, podemos llamar  a nuestra puerta, en cuestión de días o incluso minutos, cualquier cosa, tenemos una vasta variedad de productos y servicios: desde sushi gourmet, hasta aspiradoras robotizadas o hasta el transporte al concierto de esta noche.

Como la economía te puede ayudar a ver, la economía de mercado es un universo de oportunidades para ayudar a otros y ser asistido  a cambio.

Como la economía puede ayudarte a ver, todas estas maravillosas experiencias fueron posibles gracias al orden invisible del mercado. Cuando aprendes a ver eso, la economía se transforma de algo a lo que se teme, se resiente y se lucha, en algo que inspira admiración y gratitud. Y esa es una mentalidad mucho más edificante.

También es una mentalidad más poderosa. La economía puede ayudar a ver el mercado como lo que realmente es. No es un campo de batalla. No es una jungla de explotación depredadora. No un sistema sin corazón construido para masticar y escupir tus esperanzas y sueños.

Como la economía puede ayudarte a ver, la economía de mercado es un universo de oportunidades para ayudar a otros y ser ayudado a cambio. Cuando aprendas a verlo de esa manera, el "mundo real" del trabajo y la empresa será mucho más atractivo y significativo. Y verás el ser "adulto" como algo mucho más factible, interesante y emocionante.