No confunda el estatismo de derecha Argentino con libertad económica

Argentina está sufriendo décadas de malas políticas.

El mes pasado, escribí sobre las sombrías perspectivas económicas de Argentina y critiqué al supuesto presidente de centro-derecha, Mauricio Macri, por no haber logrado una liberalización económica significativa.

Y se necesita desesperadamente una reforma.

Según el Economic Freedom of the World  (el Instituto Libertad Económica del Mundo), Argentina es una de las naciones más estatistas del planeta (las únicas que lo hacen peor son Libia y Venezuela).

A todos los efectos, Argentina está sufriendo décadas de malas políticas.

Argentina es un ejemplo aleccionador de cómo las políticas estatistas pueden convertir a una nación rica en una nación pobre. (...) Después de la Segunda Guerra Mundial, Argentina fue una de las 10 naciones más ricas del mundo. Pero entonces Juan Perón tomó el poder e inició la caída de Argentina hacia el gran gobierno, lo que erosionó la competitividad de la nación y obstaculizó el crecimiento.

Por decirlo suavemente, el país es una tragedia económica y debería ser una lección para todos los países sobre la importancia de una buena política.

Sin embargo, ¿por qué estoy escribiendo de nuevo sobre Argentina después del análisis del mes pasado?

Porque una historia en el New York Times habla de las próximas elecciones presidenciales de la nación y se las arregla para pintar un cuadro grotescamente inexacto de lo que ha estado sucediendo en el país. Se supone que debemos creer que Macri ha sido un fundamentalista del libre mercado.

Desde que asumió el cargo hace más de tres años, el Presidente Mauricio Macri ha roto con el populismo que ha dominado a la Argentina durante gran parte del siglo pasado, abrazando la sombría aritmética de la ortodoxia económica.

"Es un gobierno neoliberal(...) es un gobierno que no favorece al pueblo”. (...) las tribulaciones que se desarrollan bajo los techos de los pobres en desintegración son una dimensión predecible del alejamiento del Sr. Macri del populismo de izquierda. Se comprometió a reducir los déficits monumentales de Argentina disminuyendo el tamaño del Estado. (...) la presidencia del Sr. Macri (...) se suponía que iba a ofrecer una escapatoria al derroche de gastos.

Y también se supone que debemos creer que sus fallidas políticas de libre mercado están allanando el camino para volver al populismo de izquierda.

A medida que se acercan las elecciones de octubre, el Sr. Macri se enfrenta a la creciente posibilidad de un desafío por parte de la presidenta anterior, Cristina Fernández de Kirchner... Su regreso resonaría como una reprimenda a sus reformas orientadas al mercado, al tiempo que podría llevar al país de vuelta a su reserva habitual: el populismo de izquierda.

Por si sirve de algo, sospecho que Kirchner ganará las próximas elecciones. Así que esa parte del artículo es correcta.

Pero la parte sobre las reformas del libre mercado es ridículamente inexacta.

No tiene que creerme. Veamos los datos del Economic Freedom of the World (El Instituto para Libertad Económica Mundial) sobre Argentina. Tal vez estoy siendo dogmático, pero no creo que una pequeña mejora en el 2015 seguida de una recaída en el 2016 califique como para "disminuir la grandeza del Estado".

La conclusión es que Macri debería haber sido audaz y haber hecho cambios radicales una vez que estuviese a cargo. Como en Chile después de que el régimen marxista de Allende fuera depuesto.

Sin duda, estas reformas habrían provocado protestas. Pero si se convirtieran en ley, habrían producido resultados tangibles.

En cambio, Macri optó por un enfoque tímido y la economía ha permanecido estancada. Sin embargo, debido a que muchos votantes piensan que adoptó reformas, lo culpan a él y a los mercados libres.

El resultado neto es que probablemente votarán por Kirchner, lo que presumiblemente significará aún más estatismo para el sufrido pueblo argentino.

P.D. Lo que está ocurriendo en Argentina no es un ejemplo aislado. Es muy común que los supuestos políticos de derecha desarrollen malas políticas, lo que prepara el camino para las victorias electorales de la izquierda. Miren cómo las políticas estatistas de Bush crearon las condiciones para la  victoria de Obama. O cómo Sarkozy preparó el escenario para Hollande en Francia. 

Este artículo fue traducido con permiso de International Liberty.